
Durante el verano, La Serena es invadida por casi su población oficial, y la playa es su principal punto de encuentro.


Es un mar de gente que deambula todo el dia por sus calles y playas. Pero despues de esos 2 meses queda desierta, tranquila y en ese momento es donde empecé este proyecto.



Pasear por la orilla del mar, con el frio, viento, escuchando solo el sonido del oleaje.



Encontrarse con la misma gente todos los dias, ya sea por el deporte que practican o su paso al trabajo.



Despues de los fines de semana, fue común encontrarme con botellas y vasos durante mis recorridos.




Animales muertos, comida de los carroñeros.



Perros, que siempre estan, pero ahora con la poca gente que hay, se hacen dueños del
lugar.


Se encuentran muchas cosas, pero principalmente tranquilidad, es lo que diferencia el verano del invierno, acá en La Serena.















